Alrededor de mil 500 negocios en el Centro Histórico de Puebla cerraron sus cortinas, ya que sus ventas se desplomaron en más de 60 por ciento debido a la contingencia sanitaria por el Covid-19 y por la mala temporada que tuvieron a finales del año pasado por la presencia de ambulantes en el primer cuadro de la ciudad.

“Estos dos elementos están impactando entre 5 y 6 mil familias que dependen de su trabajo en el Centro Histórico,” reveló el presidente del Consejo de Comerciantes del Centro Histórico, José Juan Ayala Vázquez.

Señaló que de los 10 mil comercios que hay en el primer cuadro de la ciudad, entre mil 200 y mil 500 dejaron de funcionar. Precisó que esta semana iniciaron la evaluación de cierres de negocios, tanto por la contingencia como por la afectación que provoca la crisis económica en México. Ayala Vázquez precisó que las ventas están 60 por ciento por debajo de lo esperado, por lo que admitió que ha sido difícil mantener sus negocios y no despedir personal. Indicó que muchos comercios todavía abren, pero acatan las recomendaciones sanitarias por la autoridad, para evitar contagios que ponga más en riesgo a la ciudadanía.

Tiendas de ropa, joyerías, mueblerías, zapaterías y restaurantes son los giros de los comercios que cerraron.

El presidente del Consejo de Comerciantes reiteró que los dueños de los establecimientos no esperan que la economía mejore tan pronto, ya que —tomando en cuenta la experiencia de otros países— el coronavirus avanzará.