Luis Paredes Moctezuma fue presidente municipal de Puebla entre 2002 y 2005. De su trienio recordamos el distribuidor vial Juárez Serdán, donde, por cierto, hay una copia de la original Fuente de los Frailes, que nadie sabe dónde quedó.

Pero también por algunas de sus declaraciones. Una vez dijo que era un líder nato. Las críticas le llovieron por todos lados; calificaron al edil de petulante. Sin embargo, a la distancia, todos llegaremos a coincidir que un gobernante debe ser líder.

Es decir, debe tener la cualidad innata del liderazgo, una predisposición connatural para encabezar grupos, proyectos de gran envergadura.

La referencia viene a colación por la cantidad de problemas que hay en el ayuntamiento de Puebla:

Ante la inseguridad pública, ambulantaje, escasa obra, subejercicio presupuestal…

¿La capital poblana tiene una líder como alcaldesa?

¿Claudia Rivera Vivanco tiene aptitud de liderazgo?

¿La edil encabeza a un grupo de funcionarios que cree en ella?

Las respuestas a estas preguntas nos pueden explicar por qué estamos como estamos en la capital poblana.

De entrada, por qué hay división entre los regidores morenistas del cabildo.

Por qué secretarios y secretarias trabajan con el freno de mano puesto o por qué hay otros que pese a los resultados negativos siguen en sus cargos.

O…

Por qué este lunes la secretaria de Movilidad Municipal, Alejandra Rubio Acle, denunció ante la Fiscalía General del Estado (FGE) a los regidores Libertad Aguirre Junco y José Luis González Acosta.

Y en este caso, debemos tomar en cuenta que la funcionaria forma parte del ayuntamiento de Puebla, el cual encabeza Rivera Vivanco.

Por otra parte, los regidores forman parte de un cabildo, el cual encabeza la misma Rivera Vivanco y cuyas resoluciones se toman por decisión colegiada, se someten a votación; en resumen, el cabildo es el máximo órgano de gobierno de la capital.

De esta manera, la denuncia de Rubio contra Aguirre y González podría definirse como un pleito entre empleada y empleadores.

Pero, vamos más allá.

Según la Ley Orgánica Municipal, la alcaldesa tiene la facultad de conformar un equipo que cubra las necesidades de los poblanos.

Por lo anterior, designa a funcionarios y funcionarias, como en Movilidad.

Con tal lógica disertación, podemos concluir que la denuncia de Alejandra Rubio, aunque subraye que es a título personal, políticamente se trata de un movimiento desde la misma Presidencia Municipal.

Pero, ante la duda, la pregunta:

¿Rivera Vivanco aprobó u ordenó la denuncia en contra de los regidores?

Relea la pregunta, distinguido y nunca bien ponderado lector

¿Rivera Vivanco aprobó u ordenó la denuncia en contra de los regidores?

Si aprobó u ordenó la denuncia, demostraría que sigue liderando a su equipo; pero, ¿qué interpretamos si no lo aprobó o, peor, que la secretaria ni siquiera le informó de su decisión?

¿La presidenta municipal es la lideresa del gobierno de la ciudad de Puebla?

Porque recuerde:

Nadie es completamente bueno, ni completamente malo