Maggy Krell, abogada de Planned Parentthood, señaló que el acceso a un aborto debe ser un derecho constitucional para que mujeres decidan cuándo y si quieren tener hijos, además que se tiene que privilegiar el derecho a cuidar la salud de quienes deciden abortar, pues cuando no tienen atención médica los índices de mortalidad se incrementan.

“Siempre habrá quienes se opongan por sus creencias personales o desdén a la mujer, pero el acceso a un aborto debe ser constitucional, todos los embarazos son únicos y merecen la posibilidad de decidir qué es correcto”, expresó.

Star Parker, Fundadora de Center For Urban Renewal and Education señaló que el aborto es una ilusión y una válvula de escape que causa devastación moral a quienes se lo practican, pues según su experiencia se realiza por presiones externas más que por propia decisión

“Un aborto tiene consecuencias, cientos de mujeres las han experimentado. Tuve un aborto sin ninguna asesoría sobre la humanidad de la vida, nada sobre el desarrollo de la vida en el útero, la crueldad con que se realizan los abortos aumentan la descomposición, suicidios, delincuencia y alimenta hostilidad social”, sostuvo.

Mara Clarke, fundadora de Abortion Support indicó que erróneamente el aborto se ha vuelto un asunto de pobres contra ricos, pues una mujer sin recursos difícilmente puede acceder a practicarse un aborto en condiciones médicas adecuadas.

Señaló que la maternidad no debería ser un castigo o rol al que se deba forzar a alguien, además recalcó que los accidentes suceden, por lo que no debe juzgarse a quienes atraviesan por un embarazo no deseado, pues no es realista que dos personas tengan relaciones sexuales solo con fines reproductivos.

“Depende de cada persona tomar una decisión, he perdido el número de personas que me han dicho ´yo era pro vida hasta que…´yo o alguien a quien quería necesito un aborto porque fue violada, tenía cáncer o su esposo perdió el trabajo. La opinión y moral de quienes se oponen al aborto seguro terminan en la frontera del cuerpo de alguien más”.

Tonni McFadden, fundadora de Relationships Mattet contó a los asistentes su experiencia tras haber tenido un aborto con medicamentos, cuando cursaba la preparatoria, quien dijo que la enfermera no le informó que los aspectos físicos de su bebe ya habían definido, que su frecuencia cardiaca ya había iniciado, pues le señaló que tenía el tamaño de un chícharo, “que no era nada”.

Aseguró que el aborto en la comunidad afroamericana “el asesino número 1 es el aborto, no la brutalidad policial, las pistolas, enfermedades cardíacas o cáncer, si no el asesinato directo e intencional de una vida humana dentro de vientres”.

Diez mil mujeres encarceladas por abortar en México


Robyn Blummer, presidenta del Center for Inquiry, señaló que el tema del aborto se ve influido altamente por la religión, sin embargo de desvirtúa por distintas situaciones, refirió que en México más de 10 mil mujeres están en prisión porque se han sometido a abortos, algunas sancionadas por casos espontáneos

“Un embrión de menos de un mes tiene el tamaño de un grano de arroz, pero quieren otorgarles los mismos derechos que a una persona (…) a las mujeres se les prohíbe someterse a quimioterapias para no dañar al feto, no hay libertad”.

Señaló que los grupos que comparten a oposición al aborto tienen en común: la religión. Y es que, la iglesia católica, evangélica y organizaciones asociadas a ellas “dicen que un embrión tiene una alma humana y tiene derechos, pero en dónde está el alma cuando no hay un cerebro funcional, las vidas de mujeres están siendo destruidas por esta fantasía que ha perpetuado la religión”.

Stephanie Gray, escritora pro vida, señaló que la vida comienza con al momento de la concepción, pues desde ese momento el embrión humano comienza a crecer y que la sociedad espera de sus padres que no dañen a sus hijos, por eso genera tanta molestia casos de tortura o asesinatos de niños.

Además que se tiene que respetar el derecho de toda forma de vida, conforme lo establecen las leyes y la declaración de Derechos Humanos y de la ONU.

“El aborto no va a desviolar a una mujer, ni hacer que una mujer pobre se vuelva rica, ni a convertir a un novio en un príncipe, lo que sí hace es terminar con el derecho de la vida de los neonatos”.

Calidad de vida, antes de traer al mudo a otro ser

Marta Páramo, representante del Foro de la Familia, opinó que el aborto es una coacción de parejas y familias a adolescentes, pues cuando se embarazan se les dice que su vida está acabada, pero sostuvo que eso no es así, ya que en su experiencia tuvo apoyo de su familia para terminar una carrera.

Por ello, indicó que cuando gobierno aceptan el aborto, acepta como ley su fracaso de proteger a todos los miembros de la sociedad, incluyendo a los fetos, por lo que el aborto no debe legalizarse.

“Le está diciendo que está sola, tú hijo es tú problema, puedes solucionarlo abortando, un hijo es una responsabilidad de la madre, padre y comunidad, el estado que legaliza el aborto está apoyando el fracaso”.

Gloria Álvarez, excandidata a la presidencia de Guatemala, afirmó que se tiene que respetar el derecho de las mujeres a decidir sobre cómo vivir la vida, ser mamá o no serlo, además recalcó que las mujeres si se realizan un aborto o no, ya que la vida carece de valor si no se tiene una buena calidad de ella.

Señaló que a diferencia de “las ricas”, “las pobres” no pueden tomar un avión que las lleve a abortar donde es legal.

“La calidad de vida te debería de importar antes de traer al mundo a un niño que va a depender de ti, porque hay que darles de comer, llevarlos a la escuela, eres tú la que te debes poner primero. Si una niña, adolescente o mujer está ahogada en su propia vida, cómo va a traer más vida a este mundo. Yo respeto que tú a los 16 hayas tomado esa decisión (tener un hijo), pero por lo mismo deberías respetar a las que no van a decidir lo mismo”, manifestó.