Este viernes, la Fiscalía de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos de la Fiscalía General del Estado (FGE) afirmó que se dictó sentencia contra tres adolescentes que en 2017 violaron a su compañera dentro de un salón de la telesecundaria Jaime Torres Bodet , a la que todos asistían en Calatepec, en el municipio de Tlatlauquitepec, Puebla.

Si bien no se precisó el tiempo que los jóvenes pasaran recluidos, se precisó que los delitos que se les imputaron y probaron fueron violación equiparada tumultuaria y violación tumultuaria.

Los adolescente fueron identificados como: Arnaldo N., Ángel N. y Juan Diego N, quienes el 3 de mayo de 2017 encerraron a una de sus compañeras en el salón de clases y la agredieron sexualmente.

LAS DIFICULTADES DEL CASO

En abril de 2018, al salir de la Audiencia Inicial de Formulación de Imputación en el proceso 6/2018/JEJA, la madre de la adolescente aseguró que la audiencia fue diferida por ausencia de los menores infractores. 

Los padres de los acusados, se explicó, impidieron la presentación de los muchachos, quienes además amenazaron de muerte a la víctima así como a su mamá, Sonia Escobar, por haber denunciado el abuso sexual. Finalmente en junio de 2018 los tres fueron vinculados a proceso.

“Vivimos con mucho miedo, temo que se cumplan las amenazas de quienes agredieron a mi hija
. Un padre de los responsables me llamó y dijo que los maestros se están poniendo de acuerdo para vengarse de nosotras, que mejor le
paremos a la acusación”, dijo a URBANO, en ese entonces.

El 3 de mayo del 2017 Guadalupe N  fue violada.  Maestros y directivos de la Telesecundaria obstruyeron cualquier intento de denuncia de parte de las víctimas, primero negaron los hechos ante los padres de la niña de 13 años, luego tratando de convencer a los padres para no llegar a tribunales, esto desde la dirección escolar de la Secretaría de Educación Pública.




CONSECUENCIAS DE LA AGRESIÓN

A esta violación tumultaria se sumó un largo proceso de búsqueda de justicia que Sonia describió “como un infierno”, Guadalupe fue sometida a tres exámenes de médicos legistas para acreditar la violación.

En el proceso destaca que a un mes, uno de los galenos del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) tras realizar las pruebas y análisis correspondientes, acreditó el desgarre vaginal, sin embargo se negó a acreditar el delito de violación. Sonia confirmó que fue vuelta a citar, pues se atravesaba un período vacacional. Un nuevo diagnóstico finalmente hizo oficial la prueba de violación.

La madre de Guadalupe se dijo desesperada pues a partir del día de la agresión su salud de la chica ha mermado, sus pies se han hinchado y con sus uñas se ha provocado daños en su cara. Con vidrios se ha provocado heridas.

“No puede dormir, no quiere comer… su cabello que llegaba a la cintura lo hemos tenido que cortar pues ella se lo mochó. Se agrede, sufre. Yo creo que siente que tiene la culpa. Esto ha sido lo más difícil. Yo seguiré exigiendo justicia, siempre, esto tiene que tener un fin”, insistió Sonia.

DESPLAZAMIENTO FORZADO

"Yo pido que los metan a la cárcel porque lo que me hicieron no fue nada gracioso. Me lastimaron, me bajaron todas mis ilusiones", expresó Lupita "N" a casi un año de la violación que sufrió en las instalaciones de la telesecundaria donde estudiaba. Fue agredida por tres de sus compañeros.

Lupita, ahora vive en una casa distinta. Tuvo que abandonar su pueblo porque ella y su familia fueron amenazados. Desplazada y triste insiste que debe haber castigo contra quienes la atacaron."Todo lo que yo tenía me lo bajaron (...) Nos sacaron de nuestra casa". 

Recuerda que confesó a sus papás lo que le ocurrió "porque yo ya no aguantaba más. Yo ya sentía muy feo de no decirles".

Se le preguntó entonces: ¿Cuál fue tu principal temor? A esto respondió: "Que le hicieran algo a mí mamá y a mi hermana (...) me dijeron 'le vamos a hacer lo mismo a tu mamá, a tu papá y a tu hermana'"

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 LOS TEXTOS AQUÍ CITADOS SON PARTE DE REPORTAJES REALIZADOS POR: Fernando Pérez Corona y Kara Castillo.