Mientras Tlaxcala logró librar su inclusión en el mapa nacional de fosas clandestinas, Puebla no corrió con la misma suerte, refleja la información difundida este martes por el gobierno de la República.

De acuerdo con los datos de la Subsecretaría federal de Derechos Humanos, Población y Migración, la entidad poblana ya enlista el primer sitio en dicho registro y en él se ubicaron un total de cuatro cuerpos.

La identidad de los cadáveres no ha sido determinada y hasta el momento –agrega el reporte– se han exhumado restos humanos que, según las indagatorias, pertenecerían a dos personas diferentes.

Aunque el informe de la Federación refiere que la fosa clandestina de Puebla fue detectada luego del 1 de diciembre de 2018, es decir, después que Andrés Manuel López Obrador asumió la Presidencia de la República, registros hemerográficos reflejan al menos cuatro casos similares y 16 de cuerpos.

Dos de ellos fueron contabilizados el 23 de noviembre, a unos días de concluir la administración de Enrique Peña Nieto, cuando se ubicaron ocho cuerpos, en fosas ubicadas en los municipios de Ciudad Serdán y Palmar de Bravo.

Posteriormente, el 24 de enero, otro sepulcro de este tipo fue localizado en el paraje Chupandillos de San José Miahuatlán, demarcación colindante con Oaxaca, donde se ubicó una cantidad indeterminada de restos humanos.

Adicionalmente, el 2 de abril, se reportó el hallazgo de una fosa clandestina en el Mercado José María Morelos y Pavón, donde se habrían rescatado ocho cuerpos con escombro, que luego fueron arrojados junto al jagüey de Chachapa, junta auxiliar de Amozoc.

La información nacional refiere que en todo México hay, hasta el momento, 81 fosas oficialmente reconocidas, con 337 cuerpos y los estados con más lugares son Colima, Tabasco, Sonora y Zacatecas; en tanto, los que concentran más cadáveres son Colima, Sinaloa. Sonora y Nayarit.

Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, adelantó que la cifra de fosas clandestinas se actualizará cada 15 días, luego que la Federación cuenta con un equipo de rastreo especializado permite ubicar nuevas fosas aunque ya hayan sido cerradas.