La secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Josefa González-Blanco, presentó el sábado su renuncia al presidente Andrés Manuel López Obrador por hacer que un avión comercial la esperara. Es la segunda dimisión de un miembro del gabinete en menos de una semana.

En una carta que publicó en su cuenta oficial de Twitter, González-Blanco explicó que el motivo de su decisión fue haber retrasado la salida de un vuelo al inicio de una gira de trabajo.

“No hay justificación”, afirmó en la misiva dirigida al mandatario. “La verdadera transformación de México exige total congruencia con los valores de equidad y justicia. Nadie debe tener privilegios y el beneficio de uno, así sea para cumplir con sus funciones, no puede estar por encima del bienestar de la mayoría”.

El retraso de más de media hora del vuelo había generado críticas de parte de pasajeros y miembros de la prensa local.

“Fue un error”, coincidió López Obrador el sábado. “Cuando se comete un error así, tiene uno que aceptarlo y renunciar a una responsabilidad; aunque pueda parecer que es una medida drástica enérgica, repito, nosotros no tenemos derecho a fallar”.

López Obrador señaló que la funcionaria le explicó que es amiga del gerente de la aerolínea, y que ella “le habló porque se le hizo tarde y este señor dio la instrucción para que se detuviera el avión”.

“No podemos ser tolerantes en actos de prepotencia”, sostuvo el presidente mexicano.

La dimisión de González-Blanco tuvo lugar cuatro días después de la de Germán Martínez Cázares, jefe del Instituto Mexicano de Seguro Social (IMSS), principal sistema de salud pública de México,  quien dejó su puesto tras lanzar una fuerte crítica a los funcionarios que piden la reducción del gasto sanitario.

Leer más: Deja Germán Martínez Cázares la Dirección General del IMSS

Martínez Cázares acusó a la Secretaría de Hacienda de intromisiones de “esencia neoliberal” con órdenes de recortar el gasto y el personal, y se quejó de una “injerencia perniciosa” que pone en riesgo la capacidad del instituto de ofrecer servicios de salud.

López Obrador ha obligado a su gobierno a controlar pequeños y grandes gastos. Se deshizo de su propia guardia presidencial y viaja en vuelos comerciales. El martes aseveró que desde que impuso la regla que requiere su aprobación para cualquier viaje internacional de funcionarios públicos, ha recibido unas 100 peticiones y sólo ha aprobado 20.

Momentos después, López Obrador dijo a la prensa que estaba del lado de los funcionarios presupuestarios en la disputa con Martínez Cázares.