El gobierno de Estados Unidos comenzará una estrategia paralela a la de México para impulsar el desarrollo económico de Guatemala, Honduras y El Salvador, además de que buscará reforzar el intercambio de información con estos países para combatir la migración irregular.

Mauricio Claver-Carone, asesor especial del Presidente Donald Trump para América Latina, aseguró que el objetivo de esta nueva estrategia será impulsar una colaboración histórica, en la que se incorpore a otros socios internacionales, incluidas instituciones financieras, para atender las necesidades específicas de cada país.

“Vamos a lanzar una iniciativa histórica, eliminando el concepto de triángulo norte porque son países muy diferentes, con prioridades económicas muy distintas y queremos enfocarnos en ayudar bilateralmente a las comunidades empresariales, a las fuerzas productivas y a los ciudadanos para lograr un verdadero progreso”, dijo el funcionario.

Durante una conferencia telefónica con los medios de comunicación, Claver-Carone señaló que durante los próximos dos meses se trabajará en las acciones que se impulsarán como parte de este nuevo plan, el cual, garantizó estará listo a principios de 2020.

No obstante, aclaró que esta nueva estrategia se limitará a aquellos países que ya firmaron un acuerdo migratorio y de cooperación de asilo con Estados Unidos, con lo que se deja fuera a México.

Claver-Carone tampoco realizó ningún señalamiento a la estrategia que México impulsa desde diciembre del año pasado: el Plan para el Desarrollo Integral para Centroamérica.

A lo largo de la llamada, el asesor especial de La Casa Blanca únicamente se refirió a los apoyos y estrategias que serán destinadas a los tres países del triángulo norte con quienes suscribió acuerdos de migración y cooperación de asilo.

“Solamente para esos países que han firmado un acuerdo de cooperación con Estados Unidos estamos desarrollando una iniciativa de crecimiento económico que va ser histórica”, resaltó el asesor especial de Trump.

Más recursos y programas

En su oportunidad, Edward Dolan, agregado del Departamento de Seguridad Nacional estadunidense, refirió que, como parte de los acuerdos migratorios suscritos hasta ahora, se liberaron 47 millones de dólares para la Oficina de Naciones Unidas para los Refugiados y para la Organización Internacional para las migraciones.

Estos recursos, dijo, serán destinados a Guatemala, y además anunció que se planea replicar la estrategia en Honduras y el Salvador con el fin de mejorar las capacidades de estos países para recibir a los migrantes que genuinamente requieran de algún tipo de protección internacional sin tener que recurrir a bandas criminales para llegar a Estados Unidos.

Agregó que también se habrá de reforzar la implementación de programas de información de datos biométricos, acuerdos que ya han sido suscritos con Honduras y Guatemala, como una forma de ampliar la forma en que comparten información con EU.

Esta colaboración, dijo Dolan, permitirá reforzar la cooperación en cuanto al control migratorio para impedir los flujos irregulares desde, y a través de, Centroamérica, además de apoyar investigaciones criminales contra pandillas de trata de personas y redes de traficantes.

El asesor especial de La Casa Blanca para temas de América Latina aseguró también que tras las acciones iniciales para “tapar los hoyos” que permitieron el incremento dramático en los flujos migratorios, es momento de desarrollar una próxima parte del plan para apoyar a esos países.