Agua de Puebla para Todos descartó los señalamientos hechos en el sentido de que la planta de tratamiento de aguas residuales San Francisco sea la causante de la nube de espuma tóxica que se formó en la presa de Valsequillo en julio pasado, por el contrario, en toda la red se procesan descargas incluso ilegales, que provienen de industrias y casas habitación.

Las plantas de tratamiento a cargo de la concesionaria operan con regularidad y apegadas a las normas establecidas por instancias nacionales e internacionales, y procesan al día al menos 2 mil 400 litros de agua por segundo.

Esto, luego de que el Movimiento Anti Reeleccionista Poblano, constituido actualmente como Observatorio Ciudadano de Gobierno, afirmara que la planta San Francisco, construida por el SOAPAP y operada actualmente por Agua de Puebla, fuese la presunta causa de la nube tóxica en la presa de Valsequillo.

LEER TAMBIÉN: Mal funcionamiento de planta tratadora número 4 causa de nube tóxica en Valsequillo Mal funcionamiento de planta tratadora número 4 causa de nube tóxica en Valsequillo El gerente de Calidad del Agua de la concesionaria, Daniel Lugardo González, reiteró que en la zona de cobertura a cargo de Agua de Puebla para Todos opera un importante sistema integral de saneamiento, cuya función es tratar la mayor cantidad de aguas residuales para reducir al máximo las descargas contaminantes, por lo que rechazó que las plantas de tratamiento no funcionen adecuadamente. Agregó que, a la Planta San Francisco, así como al resto de las plantas de tratamiento, llegan descargas arrojadas de manera clandestina por industrias y viviendas de manera irregular.

De hecho, se estima que de los 2 mil 400 litros de aguas residuales por segundo que son tratados en las plantas, al menos el 35% del agua que ingresa proviene de comunidades que carecen de plantas tratadoras o las tienen fuera de funcionamiento, por lo cual, el volumen de agua que ingresa a los colectores cuenta con severos niveles de contaminación, y a pesar de ello, son procesadas para reducir la afectación al ambiente.

Lugardo González explicó que la nube de espuma obedece a un proceso generado por la descarga en los afluentes de agua con jabón en grandes cantidades, que al ser arrastrada por la corriente y el movimiento natural del agua provocó que se formara la capa blanca.

Dichas aguas jabonosas provienen de descargas hechas tanto de casas habitación como de algunas industrias, y al ser arrastradas se genera un efecto similar al de jabón en una “lavadora”, que es lo que en ocasiones se logra ver como si se tratara de una nube blanca sobre el agua, puntualizó.