El hígado es uno de los órganos que más funciones cumple, al encargarse de limpiar la sangre de sustancias nocivas, como el alcohol y las drogas; usa el azúcar como fuente de energía cuando los niveles están bajos, además de ser una fuente de provisión de hierro para el cuerpo. Un artículo publicado por la BBC News señala que el consumo excesivo de alcohol puede ocasionar cirrosis o falla hepática, por lo anterior, la nutricionista argentina, Magdalena Boccardo, recomienda evitar las grasas saturadas, la comida frita y el alcohol.

Mientras que la nutricionista Grace Fjeldberg, en el portal de la clínica mayo destaca las propiedades antinflamatorias del ajo, que ayudan a mejorar la función del hígado, y a limpiar este órgano gracias a su alto contenido de alicina. En tanto que la manzana tiene vitamina C, que también ayuda como antioxidante y protege a las células de daños externos.

Las proteínas que se forman en el hígado transportan hierro, vitamina A, y el cobre al resto de nuestro organismo donde se necesitan estos nutrientes.

A su vez, el brócoli ayuda a neutralizar elementos nocivos que pueden efectuar su funcionamiento. Los especialistas destacan que este alimento verde ayuda a reducir la síntesis de colesterol, además de que es una fuente de vitamina A, que previene el envejecimiento de células.

Por su parte, Jil Corloe nutricionista de la Universidad de Nueva York, explicó que limón pequeño contiene un tercio de vitaminas C concentrada, cantidad recomendada al día; el jugo de un crítico tiene una gran cantidad de antioxidantes que reducen la inflamación, eliminan los radicales libres y mejoran la capacidad del cuerpo para procesar glucosa.

De acuerdo con estudios, el limón contiene vitamina C, flavonoides, carotenoides y otros compuestos bioactivos que combaten el daño oxidativo y protegen el hígado.

El aguacate conocido como el “oro verde”, también defiende al hígado de posibles daños por ser una grasa saludable como las nueces, semillas y aceite de oliva, sin embargo se debe evitar el excesivo consumo de este último, para evitar que se conoce como hígado graso.